La participación ciudadana ha hecho una escalada de posiciones dentro de las prioridades de los gobiernos municipales desde mayo de 2015. No es casualidad esta tendencia después de 7 años de fuertes movilizaciones y profundas demandas sociales de democracia real a todos los niveles. La oleada de los ayuntamientos del cambio ha abierto y marcado la agenda de la mayor parte de la política municipal y el caso de Terrassa es un claro ejemplo.

En estos momentos está abierto el proceso de elección y nombramiento de la figura del Síndic/a de Greuges de Terrassa. Celebramos que este haya dejado de ser un proceso de elección opaco y que por primera vez sea abierto y transparente a toda la ciudadanía gracias a las enmiendas que Terrassa en Comú presentó al proceso de redacción del Reglamento que lo regula, estableciendo el siguiente procedimiento:

Celebramos que finalmente se ponga en marcha el proceso participativo para elaborar el plan de acción municipal del 2017, y que durará hasta el 2 de octubre, aunque sea en forma de plan piloto. Un proceso participativo en el cual la ciudadanía organizada y no organizada podrá hacer propuestas por la ciudad y los barrios para realizar durante el 2017.

Desde Terrassa en Comú seguimos trabajando en propuestas alternativas para construir una ciudad mucho más saludable, habitable, justa y al servicio de las personas. En el pleno de marzo presentaremos dos propuestas, la primera centrada en la situación de las personas refugiadas y la segunda, una propuesta para la puesta en marcha de una plataforma digital de participación ciudadana.