Cuando tratamos un tema de movilidad a la ciudad, estamos tratando cuestiones íntimamente vinculadas a la definición y construcción de un determinado modelo urbano: equilibrio y conexión entre barrios, calidad ambiental, atmosférica y ruido, confort y salud de las personas, entre otros. Por lo tanto, cuestiones que afectan directamente a la calidad de los espacios públicos de la ciudad y sobre todo a la calidad  de vida de las personas.

En el caso de la compra de nuevos autobuses para el servicio de transporte público municipal, que tanta polémica ha suscitado, habría que tener mucho cuento estos aspectos. Todos somos conscientes y hemos sufrido a menudo el humo y el ruido que emiten los autobuses que funcionan con combustible fósil (diesel). Molestias que se ven acentuadas en una ciudad como Terrassa con calles en general muy estrechas, que tienen que soportar intensidades elevadas de tránsito, y en algunos casos la concentración del paso de autobuses.

Además, hay que tener muy presentes los compromisos políticos del Ayuntamiento de Terrassa en materia de movilidad y calidad ambiental. Compromisos establecidos al “Plan de Mejora de la calidad del aire de Terrassa 2015-2020” (aprobado en febrero de 2015) y el “Plan de Movilidad Urbana” (redactado pendiente de aprobación). En el diagnçostico del primer documento, se determina que desde el año 2009 se supera el nivel de dióxido de nitrógeno NO2 a la atmósfera de la ciudad, y que este nivel de contaminación hace necesario la actuación para restablecer la calidad del aire del municipio. Para hacer memoria, recordamos que el pasado mes de julio la Comisión Europea calificó de insuficientes las medidas actuales para reducir la contaminación atmosférica de las ciudades del ámbito metropolitano de Barcelona, entre ellas Terrassa, y alertaba que la contaminación atmosférica es el principal riesgo ambiental sobre la salud.

Pues bien, de acuerdo con el diagnóstico, el Plan de Mejora de la calidad del aire de Terrassa establece que “la renovación de la flota de autobuses municipales tiene que incorporar exigencias ambientales. Debido a su funcionamiento intenso, la flota de autobuses es una fuente importante de emisiones de contaminantes” y añade “las características intrínsecas de su funcionamiento: 100% urbano, continúas arranques y paradas, emisiones muy cerca de los ciudadanos y su marco ejemplificador, hace que sea un sector que se tiene que situar en vanguardia de la tecnología sostenible y limpia.” Y en consecuencia determina que la renovación de la flota se realice con vehículos híbridos y eléctricos, que según el mismo documento “no sólo aporta una reducción en combustibles y emisiones, sino que también incide en un mayor confort por los viajeros con paradas y paradas más suaves”.

Por todos estos motivos, Terrassa en Comú, ante la propuesta inicial del gobierno de la ciudad de continuar comprando autobuses diesel, contradiciendo sus compromisos, propuso que todos los autobuses de 12 m. fueran híbridos, una tecnología menos contaminante y más eficiente que la diesel, para avanzar hacia una ciudad más saludable y amable para sus habitantes

Lo hicimos de una manera transparente y constructiva. La propuesta de TeC fue expuesta personalmente en el regidor de Medio ambiente antes de ser presentada como enmienda al dictamen elevado al Pleno. Y se hizo con el ofrecimiento de trabajar conjuntamente (puesto que no lo había hecho él como le hubiera correspondido) en un nuevo dictamen que fuera mucho más coherente con los objetivos ambientales o de salud que creemos que compartimos.

Tratándose de un tema importante, por la implicación que tiene las condiciones de salud de la población, y por la urgencia que requiere la renovación de la flota de autobuses, no entendemos en primer lugar, que la propuesta de compra de nuevos autobuses fuera presentada a la comisión de territorio de manera cerrada. Y en segundo, que ante el ofrecimiento de TeC a abrirla y trabajar conjuntamente en una nueva propuesta más coherente con los objetivos ambientales comprometidos y compartidos, hubiera una rotunda negación por parte del equipo de gobierno. Nos tendríamos que preguntar pues, ¿quién hace de oposición a las propuestas de trabajo conjunto para llegar a propuestas consensuadas y que sean mayoritarias? ¿Quién es el verdadero responsable de paralizar acciones importantes para la ciudad?.

Cuando hablamos de autobuses no se tendría que frivolizar. Estamos tratando un tema que tiene incidencia directo en nuestras vidas cotidianas y en nuestra salud. Por eso, a pesar de todo, nos continuamos ofreciendo a trabajar conjuntamente en propuestas que hagan de Terrassa una ciudad más saludable y amable por todo el mundo.

Artículo escrito pel regidor de Terrassa en Comú Xavi Matilla y publicado en Diari de Terrassa el 6 de febrero de 2016.