El pasado mes de septiembre el nuevo gobierno del Ayuntamiento de Terrassa (Txt y ERC) presentó a bombo y platillo la campaña "La revolución verde", Hola! Terrassa del futuro. Nos decían que Terrassa iniciaba un cambio de modelo hacia una ciudad con menos ruido y menos gases contaminados y también que eran medidas para lograr una reducción de la accidentalidad, del ruido y del consumo energético, una mejora de la calidad ambiental y de la habitabilidad.

El mismo alcalde, Jordi Ballart, nos decía que: "La contaminación, el ruido o el exceso de tráfico son problemas reales. Problemas reales y urgentes, que hay que afrontar con rigor y con valentía, pensando siempre en mejorar la calidad de vida y el bienestar de todo el mundo, en todos los barrios de la ciudad." También se nos decía que en Terrassa queremos respirar aire limpio y que el 50% del aire que respiramos cada día está contaminado por encima de los límites que se consideran aceptables. En septiembre de este año se celebró el primer Consejo de alcaldías del Vallès Occidental que sirvió para aprobar la declaración de emergencia climática en la comarca.

Pues contradiciendo todo el que hemos explicado hasta ahora y quedando absolutamente desacreditada la política medioambiental y de emergencia climática del nuevo gobierno, ha decidido instalar del 5 de diciembre al 7 de enero una pista de hielo a la Plaça Nova.

Ecologistas en acción y el resto de entidades ecologistas hace años que denuncian el disparate económico, social, y sobre todo, ecológico que supone el despliegue de pistas de hielo en Catalunya. Estas organizaciones felicitaron al Ayuntamiento de Barcelona, cuando en 2015 (primer año de su mandato) decidió no montar la pista de hielo artificial a la Plaça Catalunya, en coherencia con la Agenda 21 y el compromiso ciudadano por la sostenibilidad, la misma alcaldesa de Barcelona Ada Colau declaró: "el modelo de pista de hielo, como ya se va diciendo desde muchos sectores vecinales, es poco sostenible tanto económica como medioambientalmente”.

Desde Terrassa en Comú queremos denunciar de forma contundente este paso absolutamente incoherente con las políticas verdes, sostenibles y que faciliten una economía de baja intensidad energética y de baja emisión de carbono de acuerdo con el Plan de la energía y Cambio Climático de Catalunya 2012-2020. Esta pista de hielo generará muchísimos kg de CO2 en medio de la zona que el mismo Ayuntamiento ha declarado de bajas emisiones.

Terrassa En Comú