Terrassa en Comú ha hecho rueda de prensa para presentar la propuesta de resolución que llevará al Pleno Municipal del mes de noviembre para la erradicación de la violencia machista las violencias institucionales, aquellas que son ejercidas por el estado y por la administración pública, por acción o por omisión.

El año 1993 el derecho internacional reconoció, finalmente, que la violencia hacia las mujeres y niñas es incompatible con la dignidad humana y constituye una violación de los derechos humanos. Hoy, en 2018, continuamos reivindicando: dignidad y derechos humanos.

Con motivo del día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres, el 25 de noviembre, TeC ha presentado una propuesta que pide apoyar el manifiesto unitario del Día Internacional para la eliminación de la violencia hacia las mujeres, así como participar de las acciones programadas por los movimientos feministas. La propuesta pide la ampliación del presupuesto municipal para incidir cualitativamente y cuantitativamente en los diferentes ámbitos de intervención en violencias machistas. La propuesta también pide ofrecer cursos de concienciación y abordaje de las violencias institucionales verso las mujeres, dirigido a los y las trabajadoras de las administraciones públicas del municipio. El cuarto acuerdo pide diseñar políticas públicas que permitan medir y monitorizar la presencia de mujeres racializadas (por ejemplo las leídas como musulmanas) tomando las medidas correctoras oportunas de contratación laboral para garantizar que estén representadas en todas las áreas y servicios de la administración local. Finalmente la propuesta pide elaborar una evaluación anual con perspectiva de género sobre violencia institucional contra las mujeres donde se detallen las políticas y actuaciones que se ha llevado a cabo para combatirla, los resultados obtenidos y una evaluación/resolución de las quejas registradas en el municipio.

En Catalunya, ahora hace diez años, se aprobó la Ley 5/2008, del Derecho de las mujeres a erradicar las violencias machistas. Pero su grado de desarrollo no ha sido una prioridad del gobierno, sin presupuesto ni infraestructuras para su aplicación real. La diagnosis sobre el Modelo de abordaje de las violencias sexuales en Catalumya y la Diagnosis de la Red de Atención y Recuperación integral para las mujeres en situación de violencia machista denuncian la carencia de recursos sociales y de atención para dar respuesta a las necesidades de las mujeres y niños, las dificultades de coordinación entre servicios, la precariedad laboral de las profesionales y un largo conjunto de elementos que son sistemáticamente invisibilizados. Ambas diagnosis, de resultados demoledores, pueden ser consultadas en la página web del Instituto Catalán de las Mujeres.

La violencia institucional tiene que ser visualizada como una violencia machista ejercida por el Estado y por las instituciones. La Violencia institucional refuerza la violencia estructural que sustenta el patriarcado. No nos podemos permitir hablar de igualdad en una sociedad donde la violencia machista continúa siendo los titulares de las noticias y mantiene una estructura que perpetua y reproduce la violencia. La violencia machista tiene que ser una prioridad de Estado. La igualdad no puede ser un espejismo, una declaración de intenciones. La igualdad viene ligada a una voluntad real de cambiar la organización política, social, económica y cultural androcéntrica. Y esto implica que hay que revisar todo el funcionamiento de la administración para evitar generar victimización, puesto que la victimización secundaria supone una vulneración de derechos humanos.

Trabajamos para desarticular el modelo patriarcal, exigir la equidad de género y que todas las políticas públicas, incluidos los presupuestos, tengan perspectiva de género y feminista.