El machismo y las desigualdades de género en las ciudades se manifiestan de muchas maneras. Pero una de las más simbólicas y visibles es en los conciertos de la Fiesta Mayor y con aquellas personas que ponemos en los escenarios centrales. Estos espectáculos simbolizan un momento del año en los que en la ciudad vibramos todas a una y se experimenta la cohesión a través de la cultura. En la pasada Fiesta Mayor muchas denunciamos que la poca presencia de mujeres en los escenarios nos creó incomodidad y no nos dejó disfrutar como querríamos de la fiesta. A nuestra queja, la Concejalía de Cultura nos respondió que participaron 760 hombres y 551 mujeres, un 40% de mujeres y, por lo tanto, con un poco de esfuerzo ya llegaríamos a la paridad.

Sin embargo, el estudio realizado con los datos obtenidos a petición de varios colectivos en 2017 revela desigualdades de género muy importantes. Si bien es cierto que las mujeres participan de las actuaciones de la Fiesta Mayor casi tanto como los hombres, esta participación fue en un 90% de los casos en grupos no remunerados de más de 10 personas (lo que consideraríamos grupos no profesionales), mientras que en los hombres sólo representaba el 55%. Además, de los 106 grupos que actuaron (sin tener en cuenta el pasacalle, que no pasa en escenarios ni se nos proporcionó detalle), el 50% no tenían ninguna mujer (53 grupos).

En la fiesta mayor 2017 sólo el 16% de las artistas remuneradas en los escenarios (con cachés superiores a 1000 € por el conjunto del espectáculo) eran mujeres (109 hombres y 21 mujeres). Y de las 20 contrataciones artísticas remuneradas, 12 no tenían ninguna mujer encima del escenario. Pero los datos todavía empeoran más cuando tenemos en cuenta lo que se pagó. Si consideramos que se repartían por igual los cachés de los espectáculos (cosa que seguramente sobrestima los ingresos de las mujeres), los hombres recibieron el 94% del presupuesto destinado (142.831 € de los 151.550 €). Así, cuando las mujeres estaban en el escenario el ingreso medio por espectáculo de los hombres triplicaba el de las mujeres (415 € para las mujeres ante los 1310 € para los hombres). Si tenemos en cuenta la totalidad de personas que han participado en la Fiesta Mayor, hemos pagado de media 17 € por mujer y 198 € por cada hombre. Así pues, las asociaciones o grupos han ingresado 11 veces más por la participación de los hombres en la Fiesta Mayor que las mujeres.

En la actualidad, se está desarrollando un proceso para incrementar la participación ciudadana en la Fiesta Mayor en la definición y decisión de las contrataciones y actuaciones. Entendemos que la reducción de las desigualdades de género tiene que ser también una apuesta de la revisión propuesta. Y por eso en el pasado Pleno propusimos una resolución, que fue aprobada por unanimidad a excepción del voto del Partido Popular, que instaba a que las contrataciones musicales de los espectáculos de Fiesta Mayor sean paritarias, con el objetivo de llegar a la paridad en un plazo máximo de 5 años. Además pedía que se midieran los adelantos en paridad, no sólo en Fiesta Mayor sino en los diferentes festivales que se hacen en la ciudad. Para contribuir, se proponía la creación de unos premios dedicados a las mujeres músicas con la colaboración de las entidades formadoras y programadoras. Además se pedía publicar y establecer ayudas de grupos paritarios o con mayor participación de mujeres que hombres, especialmente aquellos de la ciudad. A propósito de esto, en el Pleno se oímos argumentos como que la situación era debida al hecho que las mujeres no teníamos el mismo nivel que los hombres para aparecer en este tipo de espectáculos o que la demanda del público era de artistas masculinos. O incluso que no sería posible, por disponibilidad de grupos.

No obstante, las tarrasenses del sector no opinan el mismo; ni las que trabajan en la formación ni en la producción ni programación ni las artistas musicales. Hablan de discriminación, de horarios imposibles, que no te llaman, de ambientes mucho masculinizados. Tal como declara la Asociación MIM que agrupa además de 500 profesionales por la igualdad de género en la industria de la música "igual que en otros ámbitos profesionales, en la industria musical también es imprescindible cuestionar y revisar los estereotipos de género, así como establecer medidas correctoras para romper las barreras de acceso y luchar contra la discriminación. (...) Las mujeres queremos que se hable de nosotros bajo el criterio profesional. Se ha acabado el tiempo del silencio y de quejarnos entre nosotros. Esta lucha no es solamente de las mujeres, es una lucha social en la cual todos, hombres y mujeres, somos partícipes y responsables".


Anna Rius
Regidora Terrassa En Comú