Terrassa en Comú pedimos al equipo de gobierno (PSC) que elabore un estudio económico-financiero que evalúe la factibilidad de la gestión pública, entre otros modelos de gestión, antes de licitar y dar la gestión a empresas privadas el Servicio De ayuda a domicilio (SAD) tal como pretende hacer. Los servicios de curas tendrían que ser una prioridad absoluta y no una licitación como cualquier otra.

La precariedad y la desprotección del trabajo de curas y limpieza es histórica y requiere una apuesta firme para mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras. Nos consta que actualmente las condiciones laborales no cumplen ni las propias resoluciones que el Consejo Comarcal y el Ayuntamiento de Terrassa aprueban. La primera respeto  a los sueldos mínimos en los contratos que externaliza el Ayuntamiento, que tendría que obligar a aplicar el salario mínimo comarcal de coma mínimo 15.000€ sucios el año (1,072€ mensuales en 14 pagas) en las subcontrataciones que hace y que afectan, básicamente a las mujeres (limpieza de edificios, servicio de atención domiciliaria, comedores escolares, etc). Y la segunda respecto a la no contratación con empresas multe servicios; que establecen convenios por debajo de las condiciones establecidas en los sectoriales hasta límites insostenibles, límites que provocan una auténtica ruptura del mercado laboral y que establecen competencias desleales frutos de esta maquinación.

Dos temas prioritarios porque afectan a dos temas que tendríamos que poner en el centro de nuestras políticas, las curas y la feminización de la precariedad y la pobreza.

Por eso hemos pedido al equipo de gobierno que no se vuelva a licitar el SAD, sin que antes se haya hecho un estudio de la viabilidad de los diferentes modelos de gestión, y en el caso de la limpieza, seguimos creyendo que la mejor gestión sería la directa, puesto que nos consta que el Ayuntamiento es incapaz de controlar que las empresas subcontratadas cumplan con los pliegues y especialmente en cuanto a las condiciones laborales de las trabajadoras. En caso de sacar a licitación el servicio de limpieza de los edificios municipales y las escuelas, exigimos unos pliegues que cumplan con unas condiciones laborales dignas y que las empresas no puedan reventar precios o hacer ofertas temerarias para ganar el concurso.

No es noticia que este Ayuntamiento tenga problemas con las finalizaciones de las subcontrataciones y que las prórrogas acaben siendo una forma de esconder su incompetencia.

A un día de la huelga feminista, queremos poner en el centro las curas y las desigualdades laborales/salariales de las mujeres y de los trabajos feminizados. Y queremos poner de manifiesto que no es suficiente con declaraciones de intenciones, sino que hacen falta hechos por parte de nuestro Ayuntamiento para revertir estas situaciones. Es imprescindible hacer visible que Terrassa es una ciudad que cuida.