Terrassa en Comú ha presentat acord de Junta de Portaveus en suport a la convocatòria de Vaga Mundial del Clima pel dia 15 de març del moviment global Fridays for Future de joves i adolescents estudiants d'arreu del planeta. Aquest divendres 15 de març el moviment F4F ha convocat vaga mundial fent crida a joves i adolescents perquè surtin al carrer a exigir a governs i a adults, justícia social i climàtica així com un compromís clar per protegir el futur i evitar l'emergència que suposa els perills del canvi climàtic.

L'acord que he presentat demana donar suport a la Vaga mundial, fer convocatòria a la concentració a les 18h al Raval Montserrat per divendres 15 així com manifestar un compromís clar de l'Ajuntament de Terrassa a lluitar contra el canvi climàtic i a entomar l'exigència del moviment F4F d'aplicar polítiques clares, concretes i responsables contra el canvi climàtic i l'escalfament global.

El Manifest de F4F deixa clares les prioritats: «Nos encontramos en un momento clave de nuestra historia. Hemos de escoger entre políticas que no respetan los derechos fundamentales de las personas y que agreden nuestro entorno o bien elegir dar un paso al frente y exigir medidas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía, que respete nuestro medioambiente y que no pongan en peligro nuestro futuro. En Bruselas ya ha comenzado el cambio, la concienciación de las alumnas y alumnos de los institutos ha llevado a una serie de protestas contra el cambio climático, para la concienciación no sólo de la ciudadanía, sino también de los responsables políticos. Es el momento de traer esta ola de esperanza a España para que se pongan en marcha urgentemente políticas que cuiden de las personas y del planeta. (,,,).

Nos jugamos mucho, nos jugamos nuestro futuro. Si los políticos no hacen nada, haremos que nos oigan. La situación es extrema: la crisis ecológica se ha agudizado en los últimos años, y ya no hay rincón del Planeta que sea ajena a esta urgencia. El coste de la pasividad es enorme. Hace falta cambios profundos en un modelo económico cuya principal víctima somos nosotros mismos. Y para ello la movilización es imprescindible, pero también lo es que se tomen las medidas para frenar el deterioro ecológico. Como explicó Naomi Klein: “No se trata solo de cambiar las bombillas, sino el modelo económico”.