El 16 de marzo el Equipo de gobierno hizo un regreso del reglamento de participación ciudadana. Dos años más tarde la ciudadanía ha recibido respuestas y ha visto el resultado de las aportaciones que hizo. Finalmente, se ha reactivado el proceso y se presenta un documento para ser aprobado al pleno.

El documento es un paso adelante, pero desde Terrassa en Comú creemos que todavía hay muchos aspectos a mejorar y un largo camino para recorrer. En el proceso de reactivación de la discusión del nuevo reglamento y teniendo en cuenta la nueva composición del pleno se abrió un nuevo periodo de enmiendas que han sido discutidas a la comisión de calidad democrática. Agradecemos al servicio de calidad democrática y al conjunto de fuerzas políticas la predisposición y la celeridad para llegar a acuerdos y plasmarlos en el documento y respetar el compromiso de calendario presentado a públicamente. Esto demuestra que cuando el equipo de gobierno escucha y pone voluntad para construir conjuntamente, avanzamos más y mejor. 

Terrassa en Comú, con voluntad de mejorar algunos aspectos pero sin poner trabas a las propuestas que habían venido de la ciudadanía, hemos introducido algunas demandas y aspectos que creemos que ayudan a que este paso adelante sea algo más grande. 

  • Hemos introducido las iniciativas ciudadanas reglamentarías a escala municipal. La ciudadanía podrá presentar propuestas de reglamentos y normativas a través de la recogida de firmas, un paso significativo en la capacidad de la ciudadanía al ser la protagonista de las políticas locales.  
  • Hemos introducido garantías porque se impulsen mecanismos de recogida de firmas digitales sin pasar obligatoriamente por la firma electrónica. Así como garantizar el uso de plataformas en licencias libres en los procesos de participación ciudadana.
  • Los órganos de participación no serán meramente informativos, sino que tendrán además carácter deliberativo, propositivo y con capacidad de llegar a acuerdos.
  • Se tendrán que realizar consultas populares cuando se produzcan cambios en la modalidad de un servicio básico, para realizar planes, proyectos o programas y modificaciones de planeamiento que comporten reclasificaciones de suelo no urbanizable o cambios en el régimen de uso de este suelo, ajenos o contrarios a los que se establecen en el Plan especial de Ordenación y Gestión de la Anilla Verde de Terrassa o al planeamiento de especial protección vigente y por inversiones superiores a 10 millones de Euros. 
  • Tanto los Consejos de Distrito como los Consejos Sectoriales tendrán una dotación presupuestaría para la dinamización territorial y sectorial de tal manera que puedan ser espacios para dinamizar la participación y dar protagonismo a la ciudadanía en la toma de decisiones.
  • Hemos incluido al reglamento el proceso participativo para elaborar los programas de acción municipal y de gobierno. Es decir el gobierno tendrá que elaborar sus programas de acción anuales con un proceso de participación ciudadana con vinculación presupuestaría, de tal manera que la ciudadanía pueda tener voz y pueda participar en los programas de gobierno de cada año.
  • También hemos introducido varios mecanismos para impulsar la educación en la participación ciudadana tanto en las escuelas como en los espacios municipales de tal manera que la ciudadanía pueda conocer los mecanismos de participación existentes y como puede poner sus ideas, conocimientos y propuestas en común.

Aún así, todavía queda un largo camino para recorrer, creíamos que todavía carece protagonismo ciudadano. El Reglamento de Ordenación Municipal (ROM) sigue siendo un límite para avanzar en este sentido. El gobierno se ha comprometido al modificar aquellos artículos del RON que son un impedimento para las demandas de participación ciudadana y desde Terrassa en común trabajaremos para profundizar el máximo en estos cambios

Es algo más de camino hecho, pero como toda acción social, la participación es algo vive, dinámico, cambiando y se tiene que adaptar de forma continua, por lo tanto, es un documento que nos tiene que ayudar a reglamentar la convivencia participativa y hacer crecer y fortalecer los espacios de decisión y los ámbitos de incidencia ciudadana en aquello que en definitiva, afecta la ciudadanía.

Sin las aportaciones ciudadanas, el tejido social y las diferentes modalidades organizativas esto no será posible, hacen falta herramientas para reforzarlas y dotar los espacios de participación de los recursos necesarios para poder desarrollar verdaderas políticas de governanza ciudadana.

Queda mucho camino para recorrer porque los consejos de distrito sean espacios de trabajo de proximidad, donde la ciudadanía sea la protagonista, el formato del nuevo reglamento conserva muchos elementos que sin una lucha activa y decidida por parte de los vecinos y vecinas y de la ciudadanía organizada en general pueden seguir siendo simples espacios informativos o de disputa partidista. 

Desde Terrassa en Comú seguiremos trabajando para garantizar que este documento se aplique en su máxima expresión y seguiremos aportando y construyendo ideas para mejorar un documento que no puede ser un punto final, sino un punto de partida que nos tiene que permitir seguir andando hacia una democracia real de protagonismo y control ciudadano. "No olvidamos nunca quién somos, de dónde venimos y porque somos aquí".